“Y era así como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como alamas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mi como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado.”
Y ahora esos túneles siguen caminos opuestos, ya no estas ni siquiera cerca de mi paralelidad. Nunca se encontraron los caminos y es probable que nunca se encuentren.
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